viernes, junio 20, 2008

Moribundo, el "stand by of a genius"

Mi último post en un tiempo o para siempre, en breve.

Conocí por fín a la otra mocetona que decidió hacer bellas artes y que a su vez cometió el suicidio personal de abrirse un blog-egolog-emolog donde la pudiese conocer cualquier curioso avispado en línea. Su web de “La Espiral Roja” ya me sorprendió gratamente en su momento a través de la pantalla y ella no decepcionó en lo que al encuentro se refiere, porque como siempre (y al igual que Homer) tengo el don de lograr que momentos algo más diplomáticos se conviertan en algo absurdo y cómico (o las dos cosas).
La pobre Lucinda ya estaba harta de que al saludarme lo único que obtuviese como respuesta fuera mi indiferencia y allá por Mayo reunió el valor suficiente para, en mi clase de Grabado en Hueco, poder soltarme un ligero y tímido “¡Hola!” que era el acompañante de un primer toquecito en el hombro. Mi mirada la notó fría y era obviamente porque tengo un serio problema con asimilar las imágenes en dos dimensiones con el parecido real de la persona, no le hice ni caso y seguí agobiado con mis pensamientos. Más tarde (semanas diría yo) volvimos a coincidir en las famosas mesas del edificio principal y ya, alentado por mi compañera Laura y un “Que sí que es la chica esa, dile algo”, pues agarré y le pregunté si ella era ella misma y si yo era ese que era en internet. La respuesta fue afirmativa y ambos respiramos aliviados, yo creo que algo más, pues el que quedaba como un personaje frío siempre, era yo.
Conocer de nuevo a un ser del ciberespacio y que éste se tornara real me supo a uno de esos buenos vinos que con el tiempo se hacen sabios y comencé a preguntarme en qué momento me iba a cansar de ese juego, de esa cultura del azar que ofrece internet, brindándote la posibilidad de conocer gente con la que es posible nunca hiciese un esfuerzo por relacionarme simplemente por pura vaguería.
Y este blog... se queda pequeño para poder colocar con palabras todo lo que tengo que contarte. Ya me he licenciado, me han firmado las prácticas en la complutense con total normalidad y ahora llega el verano y todos esos compañeros que te preguntan ¿Y ahora qué vas a hacer? ¿Tú qué vas a hacer? Yo no lo sé, a corto plazo me toca irme de campamento a intentar educar a todos los lemings sodomizados por Fama con edades comprendidas entre los siete y los diecisiete años, luego vuelo a Nueva York a realizar un curso de un mes de inglés subvencionado por el mec, luego me espera algún trabajo con el que consiga dinero para ropa y sobre todo materiales con los que enfrentarme a nuevas obras y nuevos retos.
No soporto ver el blog así, moribundo como el dueño Moribundo y zanjar algo que me ha dado una estabilidad de la que carecía en su momento es complicado. Mi obra no va a parar de crecer os lo aseguro, pero ahora que vuelvo a ser dueño de mi vida quiero vivirla y comenzar a ser simplemente Jose para que Hairblue o Moribundo o como se llame ahora, descanse. Han sido años aquí metido, escribiendo, limpiando y haciendo trabajos finos con los que pudieseis disfrutar y a su vez alimentar mi exagerado ego, por ello muchas gracias.
Internet me ha dado mucho más de lo que yo he vertido en ella, poco más que colores y líneas descolocados. Lo que me ha dado ha sido experiencia, me ha dado amor, me ha dado amigos en sitios que nunca hubiera pensado y noches de desfase con cotilleos a la luz de una farola, cerca del círculo de bellas artes. Ha sido todo muy bello, una pérdida de la inocencia pero una recuperación de la propia vida, como bien dice mi padre, he tenido que desaprender para volver a aprender.
Me marcho feliz, con pesadumbre por no poder despedirme de todas y cada una de las personas que han pasado por aquí, en muchos momentos un comentario a tiempo me salvó la vida o me dio ánimos para continuar en mi empeño de saturar un poco más el saturado mundo del arte. Creo que volveré de vez en cuando a cotillear hasta que tome una decisión sobre esta bitácora, pero ahora voy a acumular experiencias por si decido regresar, no volverme como un aburrido Emo y llenar mi blog de calaveras rosa chicle.
Gracias a todos los bloggers que se han sentido a gusto con mis letras y que las han vivido como tardes tomando un café entre dos buenos amigos, gracias a los anónimos que siempre entretienen, gracias a mis hermanas por leer y ser discretas...
Yo ahora me ponía a cantar como una gran Vedette pero el tiempo se agota, me voy felicísimo por todo, soy alguien distinto y sólo porque una noche decidí contar algo a nadie y resultó que nadie tiene más rostros y más nombres que cualquier otro, puede ser Lucinda, Ignasi, Antonio, Javier, Eduardo, Verónica, Eva, Marga, Igor, Rocío, Juan, Paco, Curro, Arnau, Félix, Puri... Me dejo una media de 100 nombres que hicieron suyo mi reducto cada día. Os dejo libres eso sí, hasta que a mí me de la gana.
Besos Moribundos.